El apoyo de tu marido lo es todo, menos cuando dices que quieres classes de ballroom-- y el tambien!

Me considero alguien que siempre está ansiosa por probar cosas nuevas, experiencias y hacer todo lo posible para mantenerme joven y moderna (incluso si finalmente eso sólo significa de corazón). Mi hija Alexis solía tomar clases de salón, ballroom, cuando era más pequeña y déjame decirte: ¡esta chiquitica era increible! Alexis era muy natural, pero para nasa el caso en cuanto al baile de hip-hop y no le digas que dije esto, probablemente nunca leerá mis blogs así que sabré que no lo supo por mi.

Esta niñaa era simplemente increíble en los estolos de ballroom y un día decidió que ya no quería hacerlo. Yo quede desconsolada, pero me niego a seguir invirtiendo dinero en algo que ella no quería hacer y cuando iba a fiestas de familiares y esperaba que mostrara sus habilidades, Alexis mas biemachacando uvas con los pies porque simplemente no le daba la gana de bailar bien. Nunca quizo bailar delante de mi familia o amigos.


Un par de años más tarde recordando los tiempos en que yo gozaba viendo a mi hija bailar ballroom se me prendió el bombillo con una idea-- ¿por qué no tomo clases de ballroom en lugar de tratar de vivir vicariamente a través de Alexis (que ya no estaba sucediendo). Me emocioné y le dije a mi marido muy casualmente que quería tomar las clases de baile. Me considero una buena bailarina de salsa, merengue, bachata, música Latina en total y ballroom era más que nada para adquirir técnica, estilo y ver si por algún milagro puedo hacer un split otra vez. Mi Esposito bello como siempre en cuanto a apoyarme, se emocionó mucho por mí, insistió que era una gran idea. Y de repente ya me imaginaba usando esos hermosos trajes, y posiblemente compitiendo, ¡por qué no! Tienen la división no profesional para adultos o como se llame. Estaba super emocionada hasta que dijo '¿cuándo empezamos? ¡Que carajo ¡¿Cuándo empezamos?! Queeee, no lo calculé a esta ecuación ni lo invité a la fiesta. Yo quería tomar lecciones sola. Me preguntó por qué no quería tomar las clases con él y respondí con una sonrisa dulce y con la mayor empatía posible a su reacción: "amor, me estarás reteniendo y no voy a avanzar". ¡Y ahora era como el con la cara de “que carajo?!WTF! Te cuento, mi esposo tiene dos pies izquierdos, ha tomado clases de salsa y todo y cuando tocan una canción sólo cuenta 1, 2, 3, 1, 2, 3 e ignora por completo el hecho de que la música realmente tiene ritmos que tu debes seguir, no números.



Para no hacerte la historia muy larga fuimos a un evento de networking un mes más tarde y por pura coincidencia ocurrió en un estudio de clases de ballroom. Imagínate de todos los lugares done pudo haber sido, el universo me estaba mandando una señal. ¡Conocimos a varios dueños de negocios, tomamos y bailamos siguiéndole los pasos a los instructores y al final de la noche nos estábamos inscribiendo para nuestra primera lección de baile de salón JUNTOS! Mientras que agito mi bandera blanca en derrota, ahora vamos a clases de baile juntos; para mi son más como marchar en lugar mientras el aprende, pero puedo decirles que la pasamos increíble juntos. Me río de sus movimientos de baile y él hace bromas todo el tiempo, y le encanta verme divertida. Terminó siendo una situación donde ambos ganamos, pero no quita el hecho de que el hombre necesita recibir una inyección con ritmo. Míralo en acción.


Eventually I think I’ll take some lessons separate, but for now I’m enjoying taking them with my very supportive husband.

0 views

©2019 by HIIT Like a CHICK